BARCAROLA LA APOTEÓSIS DE PALMIERI Por: UMBERTO VALVERDE

Después de Eddie Palmieri, quién? Nadie. Palmieri es el más grande músico vivo y su banda es una colección de maestros. En el concierto del 25 de diciembre, lamentablemente se ubicó en el final. Empezó con ocho mil personas, se le fueron siete mil y terminamos doscientos en un diluvio inolvidable. Por fortuna, al día siguiente, en el Parque de la Música, con el público que lo ama y lo quería escuchar, Eddie Palmieri fue la apoteosis de la salsa. De verdad, ya no nos queda por ver nada importante, quizás el concierto de Todos Vuelven de Rubén Blades porque es su despedida simbólica. Más allá de las discusiones teóricas sobre si Palmieri fue más importante que Richie Ray o Papo Lucca, es el músico que tiene dentro de su memoria la herencia del Palladium, de las grandes bandas como Machito o Tito Puente, y ha sido el continuador de la salsa clásica, aunque paradójicamente fue excluido del proceso Fania. Además su aporte al jazz es definitivo, es su faceta que más escucho. Así como Ajiaco caliente es el amanecer de mi adolescencia en Cangrejos, ese bar bravo de la carrera octava. Palmieri nos entregó sus mejores temas: El Molestoso, Cuidate Compae, Oye lo que te conviene, Ajiaco caliente, Tirándote flores, Muñeca, Lázaro y su micrófono, Azúcar pa mi y Vámonos pal monte. En el estadio había cerrado con Pa Huele en medio de ese aguacero que lo dejó sin público, salvo sus fanáticos que nos mojamos. La banda nos mostró la maestría de Herman Olivera como sonero y Ray Vega en los coros, Jimmy Bosh y Conrad Herwig en el trombones, Bryan Lynch en la trompeta, Pequeño Johnny en las congas, Karen Joseph en la flauta(magnífica!), Luques Curtis en el bajo, José Clausell en los timbales, Orlando Vega en los bongoes, y el maestro Nelson González en el tres. Palmieri complacido se rió todo el tiempo, bebió tres aguardientes, le tiró besos a la novia de Pequeño Johnny, la miró como bailaba, hizo sus solos inolvidables y dirigió con exactitud a sus maestros acompañantes, convirtiéndoles en obreros de una agrupación. Para la historia de la salsa este concierto estará en la memoria de todos los rumberos, tanto como la primera y segunda vez que vino Richie Ray, como la primera vez de Fania. Salsapaca & Radio Grenouille 62, Chemin St Jean du désert 13005 Marseille – France http://www.salsapaca.com/